miércoles, 21 de diciembre de 2011

Feliz navidad gusanos miserables!!

Sólo en casa 2 Perdido en Nueva York (Home Alone 2: Lost in New York, 1992) es la segunda película de la saga Sólo en Casa. Películas de gran éxito en los años 90 que fueron protagonizadas por Macaulay Culkin, ese juguete roto made in Hollywood que se creyó una superestrella con diez años tras rodar películas como la citada, Mi chica o Richie Rich y que acabó agarrado a una botella de cazalla cuando tenía que sujetar limonadas. Pero lo que pasó después con Culkin no quita para que bordara su interpretación de pequeño travieso en Sólo en Casa como Kevin McCallister, el pequeño de una familia al que olvidan durante la navidad. En la primera película en casa cuando todos se van de viaje y en la segunda perdido en Nueva York mientras toda su familia está en Miami tras confundirse de avión. Un sinfín de aventuras, jugarretas, travesuras y momentos desternillantes hacen de esta película una clásico del humor infantil que, seguramente, veremos durante este periodo navideño.

Y es precisamente de lo que voy a hablar hoy, de las navidades. Fiesta, alegría, luces, árboles, Olentzero, Papa Noel, Reyes Magos... Yo, con mi síndrome de Peter Pan a cuestas en demasiadas ocasiones, soy de esos a los que no se les quita la sonrisa de la boca durante estos días. Siempre han sido unas fechas señaladas para mí, siempre me han encantado. Pasear por la calle abrigado, comer chocolate con churros, ver las luces de Navidad, cantar, entrar en grandes almacenes para ver juguetes... He ido muchas veces en contra de gente que a la que no le gustan estas fechas, en las que se recuerda un poco más a todos los que no están. Tengo que reconocer que en ese aspecto he tenido suerte y que sólo he tenido que lamentar el fallecimiento de un abuelo durante mis 27 años de vida. Elias Olazabal, mi gran abuelo. El que me lo daba todo. A mi y a mi hermana, que hemos sido sus dos únicos nietos. Puede que sea el pasar de los años, y aunque me sigue encantando la navidad (en casa siempre hemos celebrado el día de reyes como si ni mi ama, ni mi aita ni yo supiéramos quienes son...), cada vez me invade más una extraña sensación de nostalgia. Esa nostalgia que aparece cuando llegan a la cabeza bonitos cuentos de Navidad.

Para acabar, y para quitar este sabor amargo de tristeza, os dejo esta pedazo escena de Sólo en Casa 2 y os desvelo otro secreo. Odio felicitar las fiestas a todas esas personas que no te hablan en todo el año y que estos días se acercan como si fueras su amigo del alma... Feliz Navidad gusanos miserables!!!


jueves, 15 de diciembre de 2011

Miedo

Planta 4ª (2003) es una película dirigida por Antonio Mercero, gran director español que estuvo al frente de series que pasaron a la historia de la televisión como Verano Azul o Farmacia de Guardia, o del brillante telefilm, La Cabina. Tengo que reconocer que esperaba mucho más de esta película cuando la vi, se me quedó un poco corta, de estas en las que no pasa nada. Mucho prometía pero luego... Ni es lo suficientemente graciosa, ni lo suficientemente dramática. Cuenta la historia de tres chavales, entre los que esta el sobrevalorado Juan José Ballesta (El Bola), que residen en la planta cuarta de un hospital, la de traumatología. A los tres les falta alguna extremidad y su calvicie deja bien claro el tipo de enfermedad que han pasado. Aun así, afrontan la vida dejando de lado sus problemas y disfrutando de las cosas propias de chavales de su edad.

He elegido esta película porque en los últimos días no hago más que ver anuncios sobre el telemaratón de ETB, que este año es en favor de las personas afectadas por el Alzheimer. Antonio Mercero, el director, sufre esta enfermedad desde el año 2009. Hace poco sacaron en televisión el momento en el que su hijo recogía el Goya de Honor que la Academia otorgó a Antonio Mercero en el 2010. Del discruso del hijo rescato la siguiente frase "Antonio estará viendo ahora su película favorita, Cantando bajo la lluvia, que la ha visto miles de veces. Lo único bueno del alzheimer es que mi padre podrá ver esa película todas las veces que quiera como si fuera la primera vez". Tomarse con un humor las cosas es una virtud que no está en manos de todo el mundo. En Planta 4ª los tres protagonistas se toman con humor todo lo que les está pasando. Ahora que se acercan las navidades todo el mundo se empieza a acordar de las asociaciones creadas para ayudar a los enfermos por unas y otras enfermedades y me ha apetecido contaros una cosa. En esta vida casi todo me lo tomo con humor, pero hay algo con lo que no puedo, las enfermedades. Sería incapaz de tomármelo con humor. Es uno de mis mayores miedos, caer enfermo. No me gusta, no lo puedo controlar, no lo puedo evitar. Soy bastante, muy, hipocondriaco. Me emparanoio con facilidad en cuanto me duele algo y lo oculto hasta que se me pasa. No me he hecho en mi vida un análisis de sangre, sobre todo, por miedo a que me encuentren algo malo. Por eso, estos días, cada vez que veo programas de este tipo, cada vez que veo gente por las calles pidiendo ayuda para determinada asociación, se me hace un nudo en el estómago, como el que tengo mientros escribo esto. Hace poco hablé de esas cosas que deberían cambiar en pleno siglo XXI, y esta es otra de esas. Me encantaría que toda enfermadad se pudiera curar. Yo, personalmente, viviría mucho más tranquilo.




jueves, 8 de diciembre de 2011

Palos para todos

En el nombre del padre (In the name of the father, 1993) Es un buena película irlandesa dirigida por Jim Sherindan y protagonizada por Daniel Day Lewis, nominado al oscar al mejor actor por esta película, y Emma Thompson, nominada a la mejor actriz de reparto. El film también fue nominada a la mejor película, montaje, director y guión adaptado, aunque sólo consiguió el Oso de Oro en el Festival de Berlín. Que no ganara ningún premio lo explica que tuvo que competir en el mismo año con películas de la talla de La Lista de Schindler, Philadelphia o Parque Jurásico. Como curiosidad apuntar que ese mismo año ganó el Oscar a la mejor película de habla no inglesa la española Belle Epoque. La película de la que hablamos hoy trata de la injusta detención de varios hombres como causantes de un atentado del IRA. Interesante, entretenida, emocionante... Una película que habla de las injusticias de cualquier sistema.

Si nos ponemos a pensar, ¿qué sistema es perfecto? ¿Quién no comete errores? Es difícil, complicado. Yo los cometo, como cualquier otra persona en el mundo, pero hoy me toca hacer de juez y condenar dos actuaciones que han tenido lugar durante esta festiva semana. Tengo para todos, para que luego no me critiquen.

España está considerado, por su constitución, un país laico. Es decir, que no profesa religión. No hay más que ir al Artículo 16. 3. de la Constitución Española para leer que "Ninguna confesión tendrá carácter estatal". Pues bien, hoy jueves 8 de diciembre en España es fiesta porque es el día de la Virgen. Que
venga alguien y me lo explique.

La otra crítica es por el otro día festivo de la semana, el 6 de diciembre, día de la Constitución. Día en el que fue ratificada en referendum por el pueblo español en 1978. El martes escuché por la radio las declaraciones de un político que decía que hoy en su Ayuntamiento trabajaban porque la constitución española no respetaba sus derechos. Quizás habría que explicarle que está donde está gracias a que la constitución española le ha permitido presentarse a unas elecciones y el pueblo ha tenido derecho a elegirle. En fin.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Amores imposibles 2

Crepúsculo Eclipse (The Twilight Saga: Eclipse, 2010) Es la tercera película de la saga Crepúsculo. La semana pasada ya hablamos de la saga, por lo que no vamos a volver a repetir lo mismo. Hubo críticas por el comentario anterior, no gustó que no fuera fiel a mi estilo y no escribiera sobre lo que se suponía que iba a escribir, amores imposibles.

Es precisamente Crepúsculo una saga de películas en las que se habla de amores imposibles. Una joven con un vampiro. El hombre lobo que se mete por medio. El amor también hacia el hombre lobo... (Un hombre lobo que nada tiene que ver con lo que se puedan imaginar los que no han visto ninguna película de esta saga... Vamos, que a Jacob en un día tonto le ponía caritas hasta yo...) A lo que íbamos. ¿A qué nos referimos con amores imposibles? Parece claro que Bella (la adolescente) y Edward Cullen (el vampiro), pertenecen a mundos diferentes, que una relación entre ellos es poco viable. Pero cuando hablo de amores imposibles me gusta más referirme a lo que pasa con Bella y Jacob. Ese chico que aparece de repente, que te gusta, pero con el que no puedes hacer nada porque ya tienes a alguien. Esa chica que conoces un día de fiesta, con la que coincides en un examen, en unas clases particulares... Esa persona con la que te reencuentras después de mucho tiempo, esas amistades perdidas que vuelven a resurgir. Ese alguien que siempre ha estado ahí pero al que nunca te has atrevido a decirle nada. ¿No os ha pasado nunca? Seguro que sí.

El amor imposible es ese que no se puede conseguir. Por el que no vas a dejar una relación. No es tanto un amor, si no una fantasía, un juego, una cuenta pendiente. Esa persona por la que te gustaría que el mundo se detuviera un instante... y luego todo volviera a su lugar. Como si nada hubiera pasado. Esa persona con la que no puedes impedir un roce que no puede ir a más. Lo peor de todo es que suele ser correspondido. Los dos saben lo que podría haber... pero lo que casi nunca habrá...

jueves, 24 de noviembre de 2011

Amores imposibles

Crepúsculo (Twilight. 2008) Es la primera película de la saga del mismo nombre. Después llegarían Eclipse, Luna Nueva y Amanecer. Esta última se acaba de estrenar en los cines y se ofrecerá en dos partes, al igual que se hizo con la última entrega de Harry Potter. Poco hace falta decir de este fenómeno de masas que ha encumbrado a sus tres protagonistas. El vampiro Edward Cullen (Robert Pattinson), su amada Bella Swan (Kristen Stewart) y el licántropo Jacob Black (Taylor Lautner). Una saga que relata el amor imposible, o no, entre Edward y Bella. Y como en toda relación cinematográfica, aparece un tercero con forma de lobo como Jacob. No es, ni mucho menos, una gran película, pero como suelo decir muchas veces, entretiene. Eso sí, si no te gustan las pasteladas, mejor ni acercarse. Aunque no creo que haga falta decir que esta película es una auténtica pastelada que tiene como público principal a los adolescentes. Lo sabe hasta mi abuela.

Esta semana lo más lógico hubiera sido hablar de las elecciones, pero ¿qué vamos a decir? Unos resultados que todo el mundo conocía de antemano, un presidente que no gusta demasiado y que está porque en este país o gana el PP o gana el PSOE, una crísis de la que va a costar salir y que cada día se cobra más víctimas... Todo desgracias. Y es que la política da muchos más disgustos que alegrías. ¿Qué importa quién esté en el poder? Lo vamos a criticar igual igual... Aunque algunos me diran que no tengo derecho a opinar porque no voto. Y no voto porque níngún partido me ofrece lo que le pido. O eres de izquierdas o eres de derechas, no me vale lo del centro, o eres independetista o no lo eres... Pues yo tengo mis cosas de derechas y mis cosas de izquierdas, y defendere a capa y espada Euskadi, pero también defenderé a España todo lo que haga falta. Y por todo esto, porque la política no deja contento a nadie y porque ningún político me convence, prefiero ponerme a ver una película como Crepúsculo, que está tan de actualidad y tan de moda como las propias elecciones. Casualmete la estrenaron el televisión en domingo de las elecciones y en vez de ver resultados y debates, me decanté por tragarme la primera peli de la saga. Además, por si alguien no lo sabía, me encantan los vampiros. Pero otro día hablaré de ellos, de su sensualidad, de sus mordiscos en el cuello, de su fuerza...


miércoles, 16 de noviembre de 2011

De guarrada en guarrada

Este chico es un demonio 2 (Problem Child 2, 1991) Es la secuela de Este chico es un demonio, una película cómica para niños que tuvo cierto éxito en los años 90. Relata las aventuras de Junior, un niño de unos diez años que dedica su tiempo a, como se dice vulgarmente, liarla parda. Es algo así como Daniel el Travieso pero con algo más de maldad. Lo cierto es que no merece la pena darle muchas más vueltas a la película.

Tengo especial cariño a esta saga de películas, ya que la primera vez que fui al cine, concretamente al Cine Bidasoa de Irun, fue para ver la primera entrega de Este chico es un demonio. Me llevó mi padre y me lo pasé en grande. Tengo que reconocer que habían intentado llevarme antes al cine, pero se apagaban las luces, me daba miedo y empezaba a llorar... Pero no he elegido la escena de hoy por estos bonitos recuerdos, ni mucho menos, lo hago porque quería buscar una escena "guarra". Y cuando digo guarra hablo de guarrerías tipo caca, culo, pedo, pis. No las que seguro que muchos habéis pensado. Y es que lo voy a decir con toda claridad. Hay que inventar algo que sustituya al papel de baño para limpiarse el culo después de cagar. Es una guarrada. No limpia bien, no me parece un buen método. Como hayas tenido un mal día tienes que andar casi frotándote el culo. Para limpiarte la tripa, que no se ensucia demasiado, usamos esponja y jabón, y para limpiarnos el culo que está lleno de mierda, un mísero cacho de papel. No me digan que es totalmente ilógico. Creo que en el año 2011 deberíamos dejar de limpiarnos el culo como lo hacía Tarzán. Él usaba una hoja y nosotros un cacho de papel. Parecido!!! Otro día os cuento más cosas que deberían modernizarse un poco. Y, por supuesto, os dejo una guarrada de escena.


miércoles, 9 de noviembre de 2011

La vida no nos espera

El Curioso Caso de Benjamin Button (The Curious Case of Benjamin Button, 2008) Es una película dirigida por David Fincher, conocido por grandes éxitos como El club de la lucha o 'Facebook' La red social, y protagonizada por un Brad Pitt que cuando se lo propone es capaz de ser un gran actor. Sin ir más lejos, en esta película fue nominado al Oscar como mejor actor. No podemos parar en Brad Pitt a la hora de hablar de los reconocimientos que tuvo esta película, ya que fue nominada a trece estatuillas, mejor director, película, guión y actriz de reparto incluidos, y ganadora de tres, mejor dirección artística, mejores efectos visuales y mejor maquillaje. Este última era cantado, ya que la transformación de Brad Pitt en la película es brutal. El film recorre la historia de un hombre que vive al revés, me explico, nace siendo un anciano y en vez envejecer, rejuvenece. Una película algo lenta por momentos pero que entretiene y engancha de princpipio a fin. ¿Alguien no quiere saber qué le pasa al personaje?

No sé si es lo mejor que tiene la película, pero este fragmento es una lección de vida brutal. Una lección de vida que todos deberíamos seguir a rajatabla, pero que es demasiado complicado hacerlo. Y es que en esta vida no siempre se hace lo que uno quiere. Hay muchos factores que te llevan por unos y otros caminos, que te alejan de objetivos marcados y que te llevan a otros, que te alejan de unas personas y te acercan a otras. Hoy me he acordado de esta escena viendo fotos y dándome cuenta de cómo pasa el tiempo. Todo lo que parecía que había pasado ayer, ya ha pasado hace bastantes años. Nos vamos haciendo mayores, uno ya está más cerca de los treinta que de los veinte, y la vida no espera. Sigue su curso y hay que agarrarse a los trenes que pasan. Lo más complicado es que el mismo tren te lleve a todos los sitios a los que se quiere se llegar. Tras la muerte de Steve Jobs le leí una frase en la que decía algo así como "si te miras tres días seguidos al espejo y a la pregunta, ¿lo que voy a hacer hoy es lo que haría el último día de mi vida?, la respuesta es no, hay que darle un giro radical a la vida" Personalmente creo que es una fantochada que se la pueden permitir los multimillonarios, aunque es algo que nos gustaría hacer a todos. Hacer cada día lo que haríamos si fuera el último. Aprovechar cada instante al máximo. Dejar atrás lo que te coharta y lanzarte a vivir la aventura que quieres vivir. Lamentablemente, la vida no está hecha así para el común de los mortales.