lunes, 30 de diciembre de 2013

Los mejores momentos de...

Escenasdepelícula despide el año con un post diferente. He pasado un rato de emoción viendo diferentes entregas de los Oscar, y aunque seguro me dejo muchas por el camino, os dejo esta selección de momentos innolvidables de la gala más especial del cine mundial. Puede que no sean los mejores momentos, pero son los que yo guardo en la memoria.

Cuando se acaban los años siempre se hace balance y hoy os dejo un pequeño resumen de lo que debe ser recibir un Oscar, momentos en los que emocionarse y dejarse llevar. Como la vida en general.

Esta semana, con el comienzo del 2014, habrá otro post con un simple propósito para el nuevo año. FELIZ NAVIDAD

1- La Vida es Bella es un peliculón que se llevó siete nominaciones y consiguió tres Oscar. Una pena que Roberto Benigni gastara todo su genio contando esta historia... Aquí os dejo la locura que le entró cuando Sofia Loren le nombró para entregarle el premio a la Mejor Película de habla no inglesa.


2- Y ahora su incredulidad cuando se llevó el Oscar al mejor actor. Era la primera vez que un actor se llevaba el premio como protagonista de una película de habla no inglesa desde Sofia Loren, que lo había ganado cuarenta años antes. De fondo se escucha la banda sonora de la película, que también se llevó el Oscar. Lógico, ya que es de esos temas que hacen que las imágenes te lleguen mucho más.



3- Me gusta también como se emocionó Tom Hanks al recibir el Oscar por Forrest Gum (segundo consecutivo tras Philadelphia). Aunque debo reconocer que en este caso, no soy demasiado objetivo eligiendo a Forrest... digo a Tom.


4- Este es sin duda el momento que más me ha impactado en una gala que haya visto. A Jorge Drexler no le dejaron cantar su tema en la ceremonia. Aquel año, diferentes actores interpretaron las canciones nominadas y la suya la cantó Antonio Banderas. Al Otro Lado del Río se llevó el Oscar a la Mejor Canción Original en el 2005, canción de Diarios de Motocicleta. Jorge Drexler subió al escenario e hizo esto. (El vídeo no es el mejor, pero empieza rápido el momentazo Oscar).


5- Ahora no hay nada que decir... Sólo hagan click y vean lo que pasó cuando le dieron el Oscar al mejor actor a Marlon Brando por El Padrino...


6- Y para acabar este 2013 os dejo con mi musa del cine. No hay nadie más sexy en una pantalla que Kate Winslet... Después de seis nominaciones se llevó el Oscar por The Reader y no se le ocurrió nada mejor que pedir a su padre que le silbara para localizarle en el teatro. Genial!


Hasta aquí Escenasdepelicua por el 2013. No vean películas, metánse en ellas, sueñen y déjense llevar...

lunes, 23 de diciembre de 2013

Besos que no se dan

Love Actually (2003) es una tierna película que no se si meterla en el saco de las comedias románticas o dejarla en, simplemente, romántica. Una mezcla de varias historias que se van entrelazando a lo largo de dos horas en las que los corazones no dejan de desprender oxitocina. Ambientada en Navidad, es de esas películas que te dejan acurrucado en el sofá mientras no dejas de pensar en todos esos momentos de tu vida en los que te has visto o te gustaría haberte visto en situaciones similares. No apta para machos con corazones de hierro, es ideal para una de esas frías tardes en la que poco puede haber mejor que pelí, sofá, manta y palomitas.

Dicen los artistas que lo más fácil es escribir sobre el amor y el desamor. No les falta razón. Las palabras salen solas. Hoy quiero hablar de esos besos que no se dan. De esos besos que se quedan en el aire, en la imaginación... Esos besos que nunca volverán. De esas miradas, esos momentos de tensión, ese crucial instante en el que los labios están a punto de juntarse... ¿Existe un momento más intenso? Ese microsegundo en el que los labios se separan ligeramente para recibir a los que llegan... Un beso nunca se debería quedar en el aire, nunca se debería quedar sin dar. ¿Alguien entiende esos cordiales dos besos en los que chocan las mejillas sin ningún sentido? Yo tampoco, un beso es un beso y se da con los labios... De lo contrario, habría que llamarlo de otra manera o simplemente no darlo.

Por ello, la escena de hoy me parece perfecta para ilustrar lo que comento. No me voy a quedar con la original declaración de amor, de esas que a los mundanos nunca se nos ocurrirían, me quiero quedar con el beso final. Da igual que la calle esté vacía o llena de gente. Que la persona esté casada o sea soltera. Cuando dos personas se miran así, cuando están pensado en lo mismo, la escena no puede acabar de otra manera. No hace falta meter la lengua hasta el tuétano. Puedes agarrarle de la cara, cruzar su mirada y simplemente besarle. Es suficiente. Muchas veces, con eso es suficiente...   

viernes, 6 de diciembre de 2013

Amor o E.S.O

Mi Chica (My girl, 1991) es una entrañable película dirigida por Howard Zieff con Macaulay Culkin, clásico ejemplo de juguete roto de Hollywood, y Anna Chlumsky, actriz de la que no se ha sabido demasiado pero que ahora triunfa en la serie Veep, como protagonistas. Cuenta la tierna amistad entre Thomas y Vada, dos niños de once años que experimentan de la mano los primeros reveses de la vida. Una bonita historia que mezcla lo romántico y el drama desde la mirada de sus dos protagonistas y con un triste final.

¿No os ha pasado nunca? Ir por la calle y cruzarse con una incipiente historia de amor. Con el ruido de un mensaje en algún móvil y la cara de felicidad de cualquier chaval o chavalilla. Ellas suelen ser más escandalosas. Ellos más fanfarrones. Salen del colegio o se dirigen a él. No han acabado la E.S.O pero empiezan a moverse bien en el arte de la seducción. Recuerdo las dos últimas.

- Un chiquilla con el móvil en la mano, con una sonrisa que no le cabía en la cara... ¿Qué le estarían contando desde el otro lado? Sus mofletes colorados hablaban de mariposas en la tripa...

- Un grupo de cuatro. Una recibe un mensaje y les grita a las demás "me dice que está sólo en casa y que a ver si voy a ver un peli". El resto se pone a gritar de manera alocada.

Uno ve que se hace mayor cuando se encuentra con algo así y piensa... ¡Qué fácil lo tienen ahora y qué difícil entonces! Con casi treinta años uno hace lo que quiere, en los últimos diez también... pero ¿os acordás de esas primeras películas en el cine? ¿De esas primeras citas para sentarse en un banco? Los móviles no abundaban. Y el que lo tenía, no contaba con saldo más que para unos cuantos mensajes. El reto era terrible. Encontrar dos minutos de soledad en casa, coger el teléfono fijo, llamar... Un tono, dos, tres... ¡Que no coja el teléfono su padre!

La vida está llena de historias de amor. Cortas. Largas. Eternas. De verano. De colegio. De instituto. Amores a los cuatro vientos. Amores escondidos.

Esa primera película, esa primera cita, ese primer... beso a mi chica. Será mejor que no lo digas. Y tú tampoco.

PD: Vada, uno de mis primeros amores.