sábado, 4 de enero de 2014

En 2014, VIVE

El libro de la selva (The Jungle Book, 1967) es una película producida por Walt Disney que está basada en el libro del mismo nombre escrito por Rudyard Kipling. Narra la historia de Mowgli, un niño nacido en la selva y que es cuidado primero por una manada de lobos y luego por la pantera Bagheera, que le ayuda a protegerse de Shere Khan, el tigre que le quiere matar. La intención de Bagheera, por mucho que el niño no quiera, es llevarle a la aldea del hombre. Por el camino se encuentran con amigos como el oso Baloo. Y, efectivamente, lo único que hace cambiar de ida a Mowgli es el amor. Cuando conoce a una niña de la aldea del hombre marcha tras ella dejando atrás a sus amigos.

Esta es la primera escena del 2014 y quiero que sirva como propósito de año nuevo. En un mundo de ataduras y quedabienes. En un mundo en el que siempre hay que hacer lo correcto. En un mundo en el que nadie se sale del guión establecido. En un mundo en el que no se le da el valor que tiene a las cosas que realmente son importantes... Vamos a disfrutar un poco más de la vida. Vivir no es solo estar vivo. No es dejar que el tiempo pase sin hacer nada. Vivir es intentar aprovechar el máximo el tiempo. Es hacer lo que a uno le gusta y le apetece. Es no olvidarse de los que siempre van a estar ahí. Es el tiempo que se le dedica a alguien que es importante para ti.

Olvida las preocupaciones...

lunes, 30 de diciembre de 2013

Los mejores momentos de...

Escenasdepelícula despide el año con un post diferente. He pasado un rato de emoción viendo diferentes entregas de los Oscar, y aunque seguro me dejo muchas por el camino, os dejo esta selección de momentos innolvidables de la gala más especial del cine mundial. Puede que no sean los mejores momentos, pero son los que yo guardo en la memoria.

Cuando se acaban los años siempre se hace balance y hoy os dejo un pequeño resumen de lo que debe ser recibir un Oscar, momentos en los que emocionarse y dejarse llevar. Como la vida en general.

Esta semana, con el comienzo del 2014, habrá otro post con un simple propósito para el nuevo año. FELIZ NAVIDAD

1- La Vida es Bella es un peliculón que se llevó siete nominaciones y consiguió tres Oscar. Una pena que Roberto Benigni gastara todo su genio contando esta historia... Aquí os dejo la locura que le entró cuando Sofia Loren le nombró para entregarle el premio a la Mejor Película de habla no inglesa.


2- Y ahora su incredulidad cuando se llevó el Oscar al mejor actor. Era la primera vez que un actor se llevaba el premio como protagonista de una película de habla no inglesa desde Sofia Loren, que lo había ganado cuarenta años antes. De fondo se escucha la banda sonora de la película, que también se llevó el Oscar. Lógico, ya que es de esos temas que hacen que las imágenes te lleguen mucho más.



3- Me gusta también como se emocionó Tom Hanks al recibir el Oscar por Forrest Gum (segundo consecutivo tras Philadelphia). Aunque debo reconocer que en este caso, no soy demasiado objetivo eligiendo a Forrest... digo a Tom.


4- Este es sin duda el momento que más me ha impactado en una gala que haya visto. A Jorge Drexler no le dejaron cantar su tema en la ceremonia. Aquel año, diferentes actores interpretaron las canciones nominadas y la suya la cantó Antonio Banderas. Al Otro Lado del Río se llevó el Oscar a la Mejor Canción Original en el 2005, canción de Diarios de Motocicleta. Jorge Drexler subió al escenario e hizo esto. (El vídeo no es el mejor, pero empieza rápido el momentazo Oscar).


5- Ahora no hay nada que decir... Sólo hagan click y vean lo que pasó cuando le dieron el Oscar al mejor actor a Marlon Brando por El Padrino...


6- Y para acabar este 2013 os dejo con mi musa del cine. No hay nadie más sexy en una pantalla que Kate Winslet... Después de seis nominaciones se llevó el Oscar por The Reader y no se le ocurrió nada mejor que pedir a su padre que le silbara para localizarle en el teatro. Genial!


Hasta aquí Escenasdepelicua por el 2013. No vean películas, metánse en ellas, sueñen y déjense llevar...

lunes, 23 de diciembre de 2013

Besos que no se dan

Love Actually (2003) es una tierna película que no se si meterla en el saco de las comedias románticas o dejarla en, simplemente, romántica. Una mezcla de varias historias que se van entrelazando a lo largo de dos horas en las que los corazones no dejan de desprender oxitocina. Ambientada en Navidad, es de esas películas que te dejan acurrucado en el sofá mientras no dejas de pensar en todos esos momentos de tu vida en los que te has visto o te gustaría haberte visto en situaciones similares. No apta para machos con corazones de hierro, es ideal para una de esas frías tardes en la que poco puede haber mejor que pelí, sofá, manta y palomitas.

Dicen los artistas que lo más fácil es escribir sobre el amor y el desamor. No les falta razón. Las palabras salen solas. Hoy quiero hablar de esos besos que no se dan. De esos besos que se quedan en el aire, en la imaginación... Esos besos que nunca volverán. De esas miradas, esos momentos de tensión, ese crucial instante en el que los labios están a punto de juntarse... ¿Existe un momento más intenso? Ese microsegundo en el que los labios se separan ligeramente para recibir a los que llegan... Un beso nunca se debería quedar en el aire, nunca se debería quedar sin dar. ¿Alguien entiende esos cordiales dos besos en los que chocan las mejillas sin ningún sentido? Yo tampoco, un beso es un beso y se da con los labios... De lo contrario, habría que llamarlo de otra manera o simplemente no darlo.

Por ello, la escena de hoy me parece perfecta para ilustrar lo que comento. No me voy a quedar con la original declaración de amor, de esas que a los mundanos nunca se nos ocurrirían, me quiero quedar con el beso final. Da igual que la calle esté vacía o llena de gente. Que la persona esté casada o sea soltera. Cuando dos personas se miran así, cuando están pensado en lo mismo, la escena no puede acabar de otra manera. No hace falta meter la lengua hasta el tuétano. Puedes agarrarle de la cara, cruzar su mirada y simplemente besarle. Es suficiente. Muchas veces, con eso es suficiente...   

viernes, 6 de diciembre de 2013

Amor o E.S.O

Mi Chica (My girl, 1991) es una entrañable película dirigida por Howard Zieff con Macaulay Culkin, clásico ejemplo de juguete roto de Hollywood, y Anna Chlumsky, actriz de la que no se ha sabido demasiado pero que ahora triunfa en la serie Veep, como protagonistas. Cuenta la tierna amistad entre Thomas y Vada, dos niños de once años que experimentan de la mano los primeros reveses de la vida. Una bonita historia que mezcla lo romántico y el drama desde la mirada de sus dos protagonistas y con un triste final.

¿No os ha pasado nunca? Ir por la calle y cruzarse con una incipiente historia de amor. Con el ruido de un mensaje en algún móvil y la cara de felicidad de cualquier chaval o chavalilla. Ellas suelen ser más escandalosas. Ellos más fanfarrones. Salen del colegio o se dirigen a él. No han acabado la E.S.O pero empiezan a moverse bien en el arte de la seducción. Recuerdo las dos últimas.

- Un chiquilla con el móvil en la mano, con una sonrisa que no le cabía en la cara... ¿Qué le estarían contando desde el otro lado? Sus mofletes colorados hablaban de mariposas en la tripa...

- Un grupo de cuatro. Una recibe un mensaje y les grita a las demás "me dice que está sólo en casa y que a ver si voy a ver un peli". El resto se pone a gritar de manera alocada.

Uno ve que se hace mayor cuando se encuentra con algo así y piensa... ¡Qué fácil lo tienen ahora y qué difícil entonces! Con casi treinta años uno hace lo que quiere, en los últimos diez también... pero ¿os acordás de esas primeras películas en el cine? ¿De esas primeras citas para sentarse en un banco? Los móviles no abundaban. Y el que lo tenía, no contaba con saldo más que para unos cuantos mensajes. El reto era terrible. Encontrar dos minutos de soledad en casa, coger el teléfono fijo, llamar... Un tono, dos, tres... ¡Que no coja el teléfono su padre!

La vida está llena de historias de amor. Cortas. Largas. Eternas. De verano. De colegio. De instituto. Amores a los cuatro vientos. Amores escondidos.

Esa primera película, esa primera cita, ese primer... beso a mi chica. Será mejor que no lo digas. Y tú tampoco.

PD: Vada, uno de mis primeros amores.


 

sábado, 30 de noviembre de 2013

Haz lo que quieras

Eduardo Manostijeras (Edward Scissorhands, 1990) es una película dirigida por el peculiar Tim Burton, que tan pronto te hace el mejor Batman como te transporta a una imposible Fábrica de Chocolate. Con Eduardo Manostijeras sacó su lado más romántico para dejar un relato que mezcla lo real con lo fantasioso y te convierte en un manto de lágrimas si es que eres de fácil emoción. Cuenta la historia de Eduardo, interpretado por el majestuoso y muso de Burton Johnny Depp, convertido en una especia de Frankestein moderno y adorable que tiene tijeras por manos. Y como cualquiera pudiera imaginar, la bestia se enamora de la más bella del pueblo, una jovencísima y angelical Winona Ryder. Todo aderezado con una banda sonora que conmueve desde la primera nota.

Sin hablar con Burton es imposible saber lo que quería transmitir con esta película, pero es fácil intuir una metáfora sobre las complicaciones del amor. Esos amores imposibles, esos romeos y julietas, esos desengaños, esos guaperas que se meten en medio... O lo que es peor, el hacer siempre lo correcto, lo que debería hacerse en vez de lo que uno siente. Y si te has enamorado de alguien con cicatrices y tijeras en las manos, ¿quién debe impedir que le quieras? 

Pero hacer lo que a uno le apetece no evita que vuelvan a aparecer dificultades. Hace poco leí un artículo en el que el amor de los hombres lo traducían en "chico quiere a chica, chico sale con chica y aparece otra..." y el de las mujeres como "chica quiere a chico, sale con chico, tiene hijos y le empieza a gustar otro chico...". En el camino del amor siempre hay obstáculos que superar.  Ese amor de instituto que vuelve a aparecer, aquel romance del campamento, la americana que pasó el verano en tu ciudad... Esas tentaciones que van apareciendo por casualidades de la vida... Y es que los problemas pueden estar en la persona que tienes en frente, pero normalmente, la cabeza se suele liar por culpa de otros. Hasta en las películas más ñoñas, hasta los protagonistas más adorados, suspiran por el que no tienen a su lado... Y digo yo, que será algo natural y que habrá que acabar por aceptarlo... El perro, el que dicen es el mejor amigo del hombre, por algo será, se pasa la vida olisqueando culos de un lado a otro por mucho que quiera a su dueño.

Así es el amor. Precioso cuando un simple sonido de una tijera te llega al fondo del corazón, pero difícil cuando pretendes dormir en una cama de agua con afiladas cuchillas en las manos. Las noches dan para demasiado, son de cuento de hadas cuando tienes a alguien a quien abrazar, pero todo el mundo guarda en su cabeza ese momento en el que desaparecieron los pijamas. 







jueves, 24 de octubre de 2013

Ellas dominan el mundo, las brujas

Las Brujas de Zugarramurdi (2013) es una película dirigida por Álex de la Iglesia, protagonizada por Carmen Maura, Hugo Silva, Mario Casas y Carolina Bang, pero en la que también destacan nombres como los de Terele Pávez, Pepón Nieto, Jaime Ordoñez o Macarena Gómez. Todos, del primero al último, están geniales y la película es brutal. Me quedaría con esas dos palabras para definir el film; genial y brutal. Cierto es que tras una primera hora épica, el termómetro baja en el tramo final (Carolina Bang lo sube constantemente), pero uno sale del cine con esas sensación de que ha merecido la pena acudir a la sala. La historia no es fácil de explicar, aunque es un reflejo claro del control que tienen las brujas sobre el mundo hoy en día. Además, la película sirve para que actores como Mario Casas, encasillados en su rol de guaperas, demuestren que no son sólo una cara bonita.

Las brujas dominan el mundo desde el principio. Cada vez más. Es difícil conocer el día exacto en el que extendieron su imperio, probablemente porque lo hayan querido tapar, pero no hay duda que hoy todo funciona como ellas dictan. Las cosas se hacen donde, como y cuando ellas quieren. No hay manera de cambiarlo. Su hechizo ha caído sobre la humanidad y sus efectos son imposibles de contrarrestar.

Da igual que uno se esfuerce. Si uno no pone de su parte, porque no pone, si intenta ayudar, lo hace mal. Los románticos no tienen suerte porque las brujas quieren hombres malos y los malos son esquivados porque el deseado es un osito de peluche. Cuando hay amor las brujas buscan sexo, pero quieren amor si el ambiente está caldeado.

Ellas todo lo hacen bien. Su manera de afrontar las situaciones es la correcta. Da igual que el mundo diga lo contrario o que tus argumentos tengan la fuerza suficiente, "esto se hace así, y punto". Su idioma también es peculiar, difícil de entender. Hay que estar siempre alerta para no defraudar a las brujas. Aquí, unos ejemplos para que anden con cuidado: Necesito=Quiero, Haz lo que quieras=Si lo haces te enteras, No estoy enfadada=Estoy muy enfadada, Ve con tus amigos=Significará que son más importantes que yo... ¡Cuidado!

Pero tampoco nos engañemos. Este mundo no iría nada bien si no fuera por ellas. ¿Se imaginan un mundo que no esté dominado por las brujas? De niños no comeríamos, en la adolescencia no estudiaríamos, en la juventud nadie nos escucharía, en la época adulta nuestra vida sería un desastre y en la vejez nadie nos cuidaría. Benditas Brujas.

PD: Debería hacer una serie de escenas sobre Las Brujas de Zugarramurdi. Alguna más caerá seguro. Aquí una nuestra de que los encantos de las brujas nos hacen parecer idiotas y olvidar hasta lo que más queremos...       


jueves, 10 de octubre de 2013

¿Besos sexistas?

Spiderman (2002) es la película basada en el cómic de Marvel dirigda por Sam Raimi y protagonizada por el soso e inexpresivo de Tobey Maguire, la sexy Kristen Dunst y el genial Willem Dafoe. Para los amantes de los súper héroes (me considero uno de ellos sin llegar a freak), podríamos decir que es una entretenida y divertida película. Como me gusta decir, es una de esas historias que se ven a gusto con un buen saco de palomitas. Es la primera de las tres películas en las que Maguire interpreta al hombre araña.  En esta se cuenta cómo se convierte Peter Parker en Spiderman, algo que me gusta especialmente en este tipo de películas.

Lejos de tirar por una de sus escenas de acción, hoy he elegido el momento del beso entre Spiderman y Mary Jane. Un beso que que me parece de lo más sensual. Un beso curioso por cómo se lo dan. Un beso de los de imitar. No hace falta ser muy inteligente para saber que hoy va de besos. De besos sexistas concretamente.

Me dijeron hace unos días que dar dos besos a una mujer desconocida puede considerarse un acto sexista. Si a los hombres se les da la mano, lo mismo se debería hacer con las mujeres. Vivimos en un mundo en el que cada vez nos preocupamos por cosas menos importantes. No tengo ninguna duda de que la desigualdad por razón de sexo debería desaparecer, pero habría que dejar bien claro qué es ser iguales. Para empezar, ni mejor ni peor, igual. Ni con preferencias, ni sin ellas, el mismo trato. Y hablando de besos, ¿saludar a una mujer con dos besos es sexista? !Dios Santo¡ Los besos son un gesto de cariño, de amistad, de amor... Nunca un acto discriminatorio. Presentarse a una mujer con dos besos es un acto de cordialidad, nunca un desprecio. Nunca un acto de superioridad hacia la mujer.

Más besos nos deberíamos dar todos. Con amigos, con amigas, con novias, novios o con gente que acabamos de conocer. No por obligación, si no porque nos apetece. Porque besarse nunca debería estar mal visto.